Arquitecturas Próximas

Septiembre 2020

Esta exposición fue cedida y comisariada por el IVAM, y reúne obras (esculturas, instalaciones, objetos) de arte contemporáneo europeo y norteamericano de dieciséis artistas: Joan Cardells, Martín López Chirino, John Davies, Donald Judd, Esther Pizarro, Eduardo Chillida, Richard Serra, Mar Solis, Adolph Gottlieb, Miquel Navarro, Ramón De Soto, Andreu Alfaro, Alberto Corazón, Alberto Bañuelos, John Chamberlain, Robert Rauschenberg, e imágenes sobre diseño arquitectónico de José María y Ana Lozano, arquitectos españoles.


 

La muestra cuenta con el apoyo especial de la Secretaría Nacional de Cultura y el Banco Itaú, y permanecerá habilitada del 9 de agosto al 22 de setiembre de 2012, en las salas del CAV/Museo del Barro y la Fundación Migliorisi (calle Grabadores del Cabichuí entre Cañada y Emeterio Miranda).
SOBRE LA MUESTRA
Fragmentos del texto de Ticio Escobar
Confrontar hoy la arquitectura con el arte parecería reiterar un vínculo complicado pero casi obvio. Durante la modernidad, el conflicto entre forma y función, una obsesión de la Estética, instala un límite incómodo, discriminatorio casi: comprometida con sus destinos prácticos, la arquitectura conformaría un ámbito periférico, adyacente a la esfera pura del arte. El formalismo radical parece exacerbar el problema: paradójicamente, la forma se extrema en su pureza para tender mejor a cumplir funciones extraestéticas, impuras, en términos kantianos. Cierta teoría posmoderna esgrime como alegato ese formalismo (o su contracara, el funcionalismo) para descalificar el potencial artístico de la arquitectura, convertida en design, en acatamiento de paradigmas globales que buscan la transparencia de la línea y la eficacia desconociendo toda deuda con el lado nocturno de la forma: con los enigmas que supone el verdadero arte.
Fragmentos del texto de Ana Lozano Portillo y José María Lozano
Esa suerte de material delicado del que están hechas las sensaciones, la precisión geométrica, la proporción adecuada, la nota de color, la cuidada elección del material oportuno… suelen ser ingredientes habituales de las arquitecturas que podemos denominar próximas.
Lo que importa es lo próximo sobre lo lejano. Lo cálido sobre lo frío. El instante sobre la aceleración. El silencio sobre el ruido. Tal vez un enunciado común en magnitudes distintas: el espacio, la sensación y el tiempo; la vida en suma. O el Universo. Así que podríamos hablar de “arquitecturas para la vida” si no resultara tautológico en exceso.(…)
(…) De manera que estas ARQUITECTURAS PRÓXIMAS representan lo más noble del quehacer arquitectónico contemporáneo, lo que, mientras emparentan con las Artes, las acerca a su destino último de servicio.
Sueños para ser construidos, los mismos que quisiéramos se desprendieran de los fragmentos que ilustran esta exposición. Aquéllos que con ilusión, esfuerzo y tesón, suelen realizarse.